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miércoles, 18 de enero de 2017

Reseña: Carry on (Rainbow Rowell)



Título: Carry on
Autor: Rainbow Rowell
Publicación original: 2016
Editorial: Alfaguara


Simon Snow es el mago más poderoso del universo: tiene diecisiete años y es el Elegido, el único que puede salvar la magia.
La verdad: Simon es el peor Elegido que a nadie se le pudo haber ocurrido.
Al menos eso es lo que dice Baz, su archienemigo. Y Baz será malvado y un vampiro y un imbécil, pero en eso tiene razón. La mayor parte del tiempo, Simon ni siquiera puede controlar su magia.
¿Se supone que va a salvar al mundo mágico?



Escribir un retelling de un cuento clásico y localizar en una nueva configuración espacio-temporal a personajes icónicos de nuestra infancia puede significar un gran reto. Dejar volar la imaginación a través de un fanfiction que toma como base a una historia que nos dejó con ganas de más o cuya trama no nos convenció al cien por cien y sentimos que alguien debería darle otra vuelta de tuerca también puede ser un asunto intrincado. Pero sin dudas, el mayor desafío de todos es aventurarse en un nuevo camino del héroe (o del Elegido), tomando elementos y recursos que han sido usados cientos de veces en obras muy populares y de gran éxito, y a su vez, tener la capacidad de plasmar un estilo único, transmitiendo un punto de vista fresco y original que logre separar dicho relato de una mera copia paródica y le otorgue una identidad propia: así es cómo Rainbow Rowell supera todos los obstáculos y da vida a Carry on.



En su novela precedente, Fangirl, Rowell nos introduce en la vida de Cath, una joven universitaria que en sus tiempos libres se dedica a escribir fanfictions. Éstos están basados en una serie de libros (ficticios) protagonizados por Simon Snow y escritos por la autora (también ficticia) Gemma T. Leslie. La dinámica de la novela propone la historia de Cath alternándose con capítulos completos del universo Simon Snow, escritos por ella misma. Y para curiosidad de algunos, les diré que Snow es un joven hechicero que asiste a una escuela de magia y a su alrededor suceden cosas muy similares a las del mundo creado por Rowling. Lo cierto es que, una vez que Rowell pone punto final a la historia, el personaje de admiración de Cath permanece dando vueltas en su mente y decide que debe tener su propio libro, pero ésta vez no saldrá de la pluma de una persona de ficción, sino que será ella misma quien le dará voz.

Adentrándonos en la novela en cuestión, Carry on nos lleva a un mundo mágico dónde no todo lo que sucede se relaciona directamente con la magia. O bien podríamos decir que es sólo el contexto y que serán otras temáticas las que de verdad importen al finalizar el día.
Simon Snow es El Elegido, quienes todos consideran, gracias a una profecía, el héroe que salvará al mundo mágico de las garras del Humdrum, un ser maligno que casi nadie conoce pero todos temen, cuyo plan es eliminar toda la magia de Inglaterra. Es así como, entre aventuras y contiendas, transcurre su último año en Watford, la escuela mágica a la que asiste junto a su mejor amiga, Penny; su novia, Agatha, y claro, su archienemigo Baz, quién además de conspirar constantemente en su contra, es su compañero de dormitorio (dato al parecer irrelevante, pero créanme que no lo será).




Tal como sucede en el mundo real de Cath (Fangirl), en el cual existen ocho libros en la serie de Simon Snow, Rowell elige el octavo año lectivo del mago para relatar éste spin off. Es decir que somos arrojados, sin más, en el final de una historia que se supone épica. Si bien es cierto que nos quedamos fuera de muchos acontecimientos y hazañas a las que se hace mención a lo largo del libro, no parece que nos perdamos de mucho, ya que Rowell se toma el tiempo de sintetizar la historia completa en la primera parte del libro. Me parece absolutamente original y, además, valiente ofrecer al lector una historia cuya narración se encuentra en una fase avanzada y de este modo, jugar en complicidad con la autora, pretendiendo que hemos seguido desde el principio las aventuras de Simon Snow durante su estadía en Watford, que estamos ante un equivalente al último libro de una extensa saga, algo así como el clímax final de una gran historia.

Desde mi punto de vista, el ir hacia atrás y recapitular algunas cuestiones básicas de la historia hizo que el relato tomara un ritmo lento y desganado. Es cierto que se vuelve poco interesante y hace que muchos dejen el libro sin terminar (basta con entrar a Goodreads para constatarlo), pero es el riesgo que se toma al decidir contar una historia ya empezada.
Y de modo que la comprensión no es compleja, con las explicaciones de Rowell y todo, hacia el principio del libro la conexión con los personajes y con las historias personales de cada uno no fueron reales y sinceras, sino más bien ilusorias. ¿Por qué? Porque por más que la autora logra despegarse del mundo creado por Rowling y crea algo totalmente nuevo, al comenzar el libro todo indica que el juego consiste en rendirle tributo a Harry Potter y su squad. Y por esta razón se me hacía imposible no pensar a Simon como Harry, a Penny bajo el uniforme de Hermione y a Baz, bajo la piel del arrogante Malfoy. Aunque ésta situación de evocación nostálgica cambia unos capítulos luego de la aparición en escena de Baz, la situación inicial de "mucho ruido y pocas nueces" se ofrece para restarle un pequeño punto a Rowell.

Afortunadamente, la suerte cambia, y el gran sistema de engranajes que mueve personajes, historia y relato se pone en marcha. Y quien sea ávido lector de Rowell conocerá la capacidad que tiene de convertir a seres ordinarios en personajes extraordinarios, y en este libro en particular sentí que la ecuación fue a la inversa. Tomó un puñado de personajes que creíamos legendarios y épicos y nos mostró toda la humanidad que había en ellos. Un relato mágico lleno sencillez y espontaneidad: una combinación muy propia de Rowell.

"Algunos de los edificios antiguos de Watford no tienen interruptores: hay que prender la luz con magia. Pero dejé la varita en el coche, sobre el asiento del copiloto; no me cabía en el bolsillo del abrigo".


Sobre lo fantástico. Aunque nos parezca familiar una gran porción de este nuevo mundo, Rowell juega con una gran diversidad de elementos y los hace suyos, a partir de una combinación de gran singularidad en la que destaca su sello personal y que nos muestra la otra cara de la moneda en ésta historia de héroes y villanos. Contra todo pronóstico pone sobre la mesa las debilidades y flaquezas de sus personajes, haciéndolos reales y demostrándonos que las historias de anti-héroes pueden seguir siendo interesantes.

Sobre el romance. Esto es lo más cerca que estarán del sueño del shippeo Harry/Draco. Cuando el "Elegido" pasa demasiado tiempo pensando en una posible conspiración del enemigo que intenta desplazarlo, se convierte en una obsesión y se vuelve tan paranoico que, a veces basta un simple empujón del destino para dar vuelta el partido. Creo que secretamente es lo que estábamos esperando de Rowell, que expandiera sus horizontes y nos regalara una historia en la que chico ama a chico, y si el destino lo quiere, viceversa. Porque debo admitir que, si sus romances previos eran todo lo que estaba bien en este mundo, la relación Harry/Baz los supera en demasía. Apuesta absolutamente todo por un amor repentino aunque sospechado, vanidoso y a la vez sincero y leal, pero sobre todo, real. Sin dudas, un amor de esos que se admiran para siempre.

En Carry on se encontrarán con un mundo creado con gran solidez, bastante familiar por cierto, pero con aires de cambio. Se vivirán muchas aventuras cargadas de magia, misterio y acción, y aunque el elemento fantástico sea desplazado de manera monumental por el romance y el despliegue fenomenal de los personajes, al cerrar el libro muchos coincidirán que es el libro que la nueva generación estaba necesitando.




"También conozco de memoria el tono de su piel. Es dorada como la mía, pero de un tono un poco más claro. Snow nunca toma sol, pero tiene pecas en los hombros y lunares por toda la espalda y el pecho, en los brazos y en las piernas. Tres lunares en la mejilla derecha, dos debajo de la oreja izquierda, uno sobre el ojo izquierdo. No me hace ningún bien tener esa información. Pero tampoco estoy seguro de que me haga mal."


MI CALIFICACIÓN

Gracias a Penguin Random House por el ejemplar


2 comentarios:

  1. Hola! sabes como llegue a tu blog? porque alguien me lo recomendó en mi blog y dejame decirte que es hermoso! tomas unas fotos muy lindas y me gustó mucho tu reseña (y eso que no leí el libro porque no me llamó para nada)
    Nos estamos leyendo! saludos!

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  2. Hola! Me gustó mucho tu reseña, tengo pendiente leer este libro pero espero poder hacerlo muy pronto. Estoy participando del concurso veraniego #Summerthon

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